Review: Wicked
Wicked es un libro rarísimo, podría ser el libro más raro que he leído jamás. ¿Por qué? Porque no entiendo por qué se escribió.
Con el estreno del musical en cines, decidí darle otra oportunidad a la obra de Gregory Maguire. Con esta, he leído el libro dos veces y ambas han sido por la misma razón: para entender el hype. Quería recordar todo el contexto adicional del libro. Básicamente estaba buscando lo que siempre busco cuando leo un libro que fue adaptado: más.
En ese aspecto, no ofrece nada. La cosa es que hablar del libro y del musical es hablar de cosas completamente diferentes. No se topan. No se conocen. Si los personajes no compartieran los mismos nombres y el mismo setting, sería difícil adivinar que una es el source material de la otra. Verdaderamente nada que ver. Sin lugar a duda Stephen Schwartz y Winnie Holzman le hicieron un favor enorme a la obra de Maguire cuando la adaptaron. La hicieron infinitamente mejor.
Nunca he entendido por qué Gregory Maguire decidió crear una exploración sobre The Wizard of Oz que es tan diferente de la historia original. No soy nada fan de ese tipo de fanfic, porque no hay otra manera de llamarlo. Pero esta, en particular, me causa aún más conflicto porque Maguire insistió en hacer muy adulta una historia infantil y no cualquiera, sino un clásico de la literatura y el cine.
El autor tenía mucho que decir, es evidente, ya que escribió otros tres libros al respecto. ¿Por qué tuvo que hacerlo a costa de L. Frank Baum? Es una duda genuina. Fácilmente pudo haber creado su propio universo literario, no entiendo por qué no lo hizo. Pero bue. El libro está fuertemente enfocado en temas de política, sociedad y ética; supuestamente pretende cuestionar la raíz del bien y del mal. No estoy segura de que lo haya logrado.
Elphaba es la protagonista más gris de la historia. Los momentos que harían que la historia fuera más coherente e interesante siempre ocurren cuando no está ella ni el lector. Todo ocurre en la periferia de la narración.
Es curioso el foco que pone Maguire en las cosas que no se dicen. Deja muchas cosas implícitas que no me queda claro por qué no aclara. Cuando empecé el libro por segunda vez recordé que la primera en parte no me gustó porque sentí que no le había entendido, pensé que por el enfoque político y social, pero ahora me doy cuenta que el problema no es lo que no entendí, es lo que no se dice.
Hay huecos enormes en Wicked, tanto como en los hechos que se desenvuelven como en la historia personal de los personajes. Es decir: pasamos del momento en el que Elphaba decide no regresar a Shiz a unos años más tarde en el que es algo así como activista en contra del Mago de Oz. Nunca nos dicen qué hizo Elphaba durante esos años perdidos, ni siquiera llegamos a saber qué hace exactamente en ese momento como parte de la resistencia, que por cierto nunca logran nada.
Por otro lado, a lo largo de la historia el autor suelta datos sobre los personajes que podrían o no ser ciertos. Desde las primeras páginas se cuestiona si la bruja es hermafrodita, ¿por qué? No tengo idea. Cuando se habla de su nacimiento establecen que es niña. No obstante, en una ocasión en la que está desnuda se menciona que hay una sombra misteriosa en su área genital, la cual siempre mantiene escondida de su amante, que es Fiyero. Nunca confirma si sí o no, ni qué es lo que eso aportaría a la historia. En realidad es innecesario darle tanta importancia a los genitales de su protagonista.
La paternidad tanto de ella como de Nessarose nunca se aclara tampoco. Es obvio que ninguna es hija del hombre al que siempre han conocido como su padre. ¿Pero sí es obvio? Nadie lo confirma en ningún momento y lo que no se nombra no existe. Tampoco confirman si Liir es hijo o no de Elphaba y Fiyero. Wicked es el primero de la serie The Wicked Years, que en total son cuatro. Es muy posible que estas dudas se aclaren en esos libros, pero si el autor quería generar curiosidad falla abismalmente. Lo único que logra es que la historia se sienta incompleta. Me frustra las cosas que nada más no dice.
Mi mayor issue con Wicked, en una lista de muchos, es que no encaja con The Wizard of Oz. Las justificaciones, el timeline, los animales que hablan, en realidad no hacen match.
Después de leer Wicked, tuve que volver a leer The Wizard of Oz. Evidentemente. Me sorprendió muchísimo los elementos que el autor eligió para incorporar en su historia. No recordaba que existía un Boq; o que la historia de Nick Chopper también aparecía en el libro de L. Frank Baum. Como que Maguire cherry-picked los elementos más intrascendentes del original para dar un toque de concordancia, que no es más que eso. Un pequeño recordatorio de que su libro viene de otro libro, necesario porque sino se nos olvida.
Tengo que admitir que tanto el musical como el libro arruinaron para mí The Wizard of Oz. Especialmente mi percepción de Dorothy, porque ahora no puedo dejar de leerla como una niña tonta. Mala onda, Gregory Maguire, muy mala onda.
De cierta forma sí nos hace preguntarnos quién es el verdadero villano de la historia en relación a lo que se cuenta en The Wizard of Oz, aunque no sé si sobre el origen del mal. Glinda es un personaje súper bendecido por las circunstancias, ya que es bonita, viene de un background privilegiado, no se ve forzada a tomar desiciones difíciles y al final termina siendo The Good Witch. Nessarose es una fanática religiosa que si bien no es mal intencionada, abusa de su poder sobre los munchkins como Eminent Thropp y la magia de sus zapatos.
Supongo que lo que intenta decir es que el bien y el mal pueden ser subjetivos. Como aprendí en la carrera de periodismo, cuando hablemos de alguien en esos términos tenemos que preguntarnos, ¿para quién? ¿Para quién está bien? El autor no nos da suficiente evidencia a favor o en contra de nadie, en realidad. Es posible que esa ambigüedad fuera precisamente su intención y dejar que el lector decidiera. Como dijo Lemony Snicket: “People aren't either wicked or noble. They're like chef's salads, with good things and bad things chopped and mixed together in a vinaigrette of confusion and conflict.”
Wicked es de las pocas ocasiones en las que recomendaría omitir el libro y solo ver la película. A pesar de ser una adaptación de una adaptación, la historia que cuenta es infinitamente mejor. Si elimináramos de la ecuación los puntos de comparación, que son The Wizard of Oz y el musical, ¿cambiaría mi opinión sobre el libro? No me parecería tan malo, pero en realidad no cambiaría mucho mi perspectiva del libro. No dejaría de sentirse como una historia que dice mucho sin decir nada.
Pero no me pregunten a mí, yo sólo soy una chica.
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